Proceso de revictimización
El proceso de revictimización
Ilustración
1:
No revictimizar a la víctima. ¿Qué es la doble victimización en los procesos
judiciales? (Cenit Psicólogos Moratalaz, 2026).
El
estudio de la victimización dentro de la criminología contemporánea ha logrado
generar una comprensión sobre el daño sufrido por una víctima y que este no
finaliza necesariamente con el acto delictivo inicial. En muchos casos, el
proceso posterior de atención institucional sea este, investigación o
interacción con distintos actores sociales puede generar nuevas formas de
sufrimiento que profundizan la experiencia traumática; esta problemática se
conoce como revictimización, y constituye uno de los problemas más relevantes
en el campo de la victimología moderna.
La
revictimización no debe de confundirse con la victimización secundaria.
Mientras esta última se refiere principalmente al daño ocasionado por las instituciones
durante el proceso de atención o investigación del delito, la revictimización
constituye un proceso más amplio en el que la víctima puede experimentar nuevas
maneras de victimización en diferentes ámbitos sociales e institucionales.
Desde
esta línea de pensamiento, la revictimización puede entenderse como un proceso
complejo en el que la víctima vuelve a experimentar situaciones de daño después
del hecho delictivo. Este proceso puede manifestarse en diferentes contextos,
como el sistema judicial, el entorno social, los medios de comunicación o
incluso dentro de los espacios familiares y comunitario.
En
otras palabras, la revictimización implica la reproducción o prolongación de la
experiencia de victimización a través de nuevas formas de afectación que se
producen después del delito.
Uno de
los escenarios donde mayor frecuencia se analiza la revictimización es el
sistema de justicia penal. Durante del proceso judicial, las víctimas suelen
participar en diversas diligencias investigativas que pueden requerir su
presencia constante en interrogatorios, evaluaciones psicológicas o
reconstrucciones de los hechos.
Aunque
estos procedimientos tienen como finalidad esclarecer lo ocurrido y garantizar
el debido proceso, también pueden generar situaciones emocionalmente difíciles para
la víctima.
En
relación con este fenómeno, diversos estudios han señalado que la participación
de la víctima en los procesos judiciales puede generar daños adicionales si no
se adoptan mecanismos adecuados de protección. En este sentido, se ha advertido
que la actuación de la víctima dentro del proceso penal puede implicar la
exposición a nuevas afectaciones durante la obtención de pruebas o la realización
de diligencias investigativas, lo que puede derivar en procesos de
revictimización si no se aplican medidas de protección adecuadas (Baldeón,
2025, p. 108).
Esta situación
revela una tensión importante dentro del sistema de justicia: por un lado,
existe la necesidad de investigar los hechos y garantizar el derecho a la
defensa del procesado; pero, por otro lado, se debe de proteger a la víctima de
posibles daños adicionales derivados de su participación en el proceso
judicial.
Cuando
este equilibrio no se maneja adecuadamente, las víctimas pueden experimentar
sentimientos de angustia, miedo o desgaste emocional durante el desarrollo del proceso
penal. Sin embargo, la problemática de la revictimización no se limita
exclusivamente al ámbito judicial.
A su
vez, puede surgir en otros espacios sociales donde la víctima interactúa con
diferentes actores. Por ejemplo, la exposición mediática de los casos, los
comentarios estigmatizantes dentro del entorno social o la ausencia de
comprensión por parte de familiares y conocidos pueden generar nuevas formas de
afectación emocional; en estos casos, la víctima puede sentirse cuestionada, culpabilizada
o incomprendida, lo que profundiza la experiencia de daño iniciada por el delito.
Desde
un punto de vista criminológico, la revictimización también puede interpretarse
como una manifestación de fallas estructurales dentro de los sistemas sociales
de atención a las víctimas. Cuando las instituciones carecen de protocolos
adecuados, formación especializada o enfoques sensibles hacia las víctimas,
pueden contribuir voluntariamente a la reproducción del daño.
Esto
demuestra que el problema no radica únicamente en el delito cometido por
agresor, sino en la manera en que la sociedad y las instituciones responden
ante las personas afectadas.
Bajo
este contexto, diversos marcos normativos han reconocido la importancia de
prevenir la revictimización como parte de la protección integral de las
víctimas. La legislación especializada en materia de violencia contra las mujeres
define este fenómeno como “nuevas agresiones, intencionadas o no, que sufre la víctima
durante las diversas fases de atención y protección, así como durante el
proceso judicial o extrajudicial” (Ley para prevenir y erradicar la violencia
contra las mujeres, 2018, Art. 4 numeral 10, citado en Baldeón, 2025, p. 113).
Esta
definición permite comprender que la revictimización puede manifestarse tanto
dentro como fuera del sistema judicial. De hecho, muchas de estas nuevas
afectaciones se producen durante las diferentes etapas de atención
institucional, como la denuncia, la investigación, la evaluación psicológica o
el acceso a servicios de apoyo.
Cuando
estos procesos se desarrollan sin una perspectiva centrada en la víctima,
pueden generar nuevas experiencias de sufrimiento que dificultan el proceso de
recuperación.
De
esta manera, la revictimización puede tener consecuencias significativas en la
salud psicológica de las víctimas. La reparación de situaciones que recuerdan
el evento traumático puede generar ansiedad, estrés, sentimientos de
vulnerabilidad o retraimiento social. En algunos casos, las víctimas pueden
experimentar desconfianza hacia las instituciones o incluso desistir de
continuar con el proceso judicial debido al desgaste emocional que implica su
participación en el mismo.
Por
esta razón, la victimología contemporánea ha enfatizado la necesidad de
desarrollar estrategias orientadas a prevenir la revictimización. Entre estas estrategias
se incluyen la implementación de protocolos de atención especializados, la
capacitación de los operadores del sistema de justicia y la creación de
mecanismos que permitan reducir la exposición innecesaria de la víctima durante
el proceso penal; estas medidas buscan garantizar que la atención institucional
no reproduzca el daño sufrido, sino que contribuya a la protección y
recuperación de las víctimas.
Para
profundizar en la comprensión del proceso de revictimización, el siguiente
video presenta una reflexión sobre cómo las instituciones pueden influir en la
experiencia de las víctimas durante los procesos de atención y justicia. La exposición
analiza críticamente si las prácticas institucionales realmente protegen a las víctimas
o si, por el contrario, pueden contribuir a reproducir nuevas formas de daño.
Video
1:
Las instituciones: ¿facilitadoras o revictimizantes en procesos judiciales? (Pino,
2024).
En
conclusión, el proceso de revictimización constituye una problemática compleja
que evidencia la necesidad de analizar el fenómeno de la victimización más allá
del delito inicial. Comprender cómo las víctimas pueden experimentar nuevas
formas de daño dentro de los distintos sistemas sociales e institucionales
permite identificar las limitaciones existentes en la atención a las víctimas y
plantea la necesidad de desarrollar enfoques más humanos y sensibles dentro de
las políticas públicas y los sistemas de justicia.
Únicamente
mediante una atención integral que reconozca la dignidad y la necesidad de las
víctimas será posible evitar que quienes han sufrido un delito deban enfrentar
nuevamente experiencias de victimización.
Referencias
Baldeón Solorzano, V. F. (2025). Perspectivas
jurídicas en violencia de género: búsqueda del equilibrio entre la no
revictimización y el derecho a la defensa. Qualitas Revista Científica, 29(29),
107 - 119. Recuperado de https://doi.org/10.55867/qual29.07
Cenit Psicólogos Moratalaz. (2026). No
revictimizar a la víctima. ¿Qué es la doble victimización en los procesos
judiciales?. [Ilustración, 1]. Recuperado de https://cenitpsicologos.com/no-revictimizar-a-la-victima-que-es-la-doble-victimizacion-en-los-procesos-judiciales/
Pino Roldán, N. (2024). Las instituciones:
¿facilitadoras o revictimizantes en procesos judiciales?. IAsa. [Video, YouTube].
Recuperado de https://youtu.be/RvbPxBpwstU?si=Qc0OvvAcNsoyplLU


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