Victimización secundaria

 

La victimización secundaria

Ilustración 1: Victimización secundaria: ¿qué es y cómo evitarla? (UNIR, 2024).


La victimización secundaria constituye uno de los conceptos más relevantes dentro de la victimología contemporánea, ya que permite comprender cómo el daño que sufre una persona víctima de un delito puede prolongarse más allá del hecho criminal inicial.

A diferencia de la victimización primaria, que corresponde al daño directo ocasionado por el delito, la victimización secundaria se produce cuando las instituciones encargadas de brindar protección, justicia o asistencia generan un sufrimiento adicional en la víctima a través de sus procedimientos, prácticas o formas de intervención.

Este fenómeno ha sido ampliamente analizado por la criminología, la psicología criminal y el derecho penal, debido a que evidencia una contradicción dentro de los sistemas de justicia: las mismas instituciones que deberían proteger a las víctimas pueden convertirse, en determinadas circunstancias, en agentes que profundizan el daño experimentado.

Desde esta perspectiva, la victimización secundaria permite cuestionar críticamente las prácticas institucionales y reflexionar sobre la manera en que los sistemas judiciales, policiales o sanitarios interactúan con las personas afectadas por un delito.

En términos conceptuales, la victimización secundaria se refiera al daño adicional que experimenta una víctima como consecuencia de su interacción con el sistema institucional después de haber sufrido el delito. Por lo cual, se ha señalado que “este tipo de victimización se refiere a las consecuencias negativas experimentadas por la víctima debidas a su contacto (…) con profesionales de instituciones médicas, policiales, judiciales o asistenciales” (Lebrón & Soria, 2021, p. 212; citado por, Jordà, 2025, p. 4).

Esta definición permite comprender que el problema no radica únicamente en el delito cometido por el agresor, sino en la manera en que las instituciones responden ante la víctima. Cuando los procedimientos institucionales carecen de sensibilidad, empatía o preparación especializada, pueden generar situaciones en las que la víctima se siente cuestionada, desprotegida o incluso culpabilizada por el hecho cometido; de esta manera, el sistema que debería garantizar justicia puede convertirse en una fuente adicional de sufrimiento.

Uno de los aspectos más importantes de la victimización secundaria es que suele producirse durante el proceso judicial. Las víctimas frecuentemente deben repetir su testimonio en múltiples ocasiones, enfrentar interrogatorios que reviven el trauma o someterse a evaluaciones médicas y psicológicas que pueden resultar invasivas o emocionalmente difíciles; este proceso puede generar ansiedad, angustia y uan sensación de revivir constantemente la experiencia delictiva.

Además, las víctimas pueden experimentar una sensación de despersonalización dentro del sistema judicial. En varios casos, los procedimientos legales priorizan la comprobación de los hechos y la determinación de responsabilidades penales, dejando en un segundo plano las necesidad emocionales o psicológicas de la persona afectada.

Esto puede provocar que la víctima perciba que su experiencia es tratada únicamente como una prueba dentro del proceso judicial y no como una vivencia humana que requiere comprensión y apoyo.

Desde una perspectiva criminológica, la victimización secundaria también se relaciona con las dinámicas sociales que rodean el proceso de denuncia. La reacción del entorno social, la exposición pública del caso o la falta de confidencialidad pueden agravar el sufrimiento de la víctima. En algunos casos, la difusión de información sobre el delito o la identidad de la víctima puede generar estigmatización social, afectando su vida personal, laboral o familiar.

Los estudios victimológicos han señalado que este fenómeno puede manifestarse en diferentes ámbitos institucionales. No solo puede ocurrir dentro del sistema judicial, también en contextos sanitarios, policiales o asistenciales; por ejemplo, cuando los profesionales que atienden a la víctima carecen de formación adecuada o adoptan actitudes deshumanizadas, pueden generar situaciones en las que la persona afectada percibe ausencia de apoyo o comprensión.

Por lo tanto, diversos análisis han indicado que la victimización secundaria puede producirse cuando el sistema judicial obliga a las víctimas a recordar repetidamente los hechos o cuando se cuestiona su credibilidad durante el proceso penal. Este fenómeno se relaciona con lo que algunos autores denominan revictimización institucional, es decir, situaciones en las que las prácticas del sistema generan un daño adicional a la víctima.

Seguidamente, los estudios jurídicos y criminológicos mencionan que la victimización secundaria puede producirse en distintos contextos del sistema de justicia. Se ha señalado que la victimización secundaria puede definirse como los efectos nocivos que se producen cuando una persona debe de enfrentarse al sistema de justicia tras haber sido víctima de un acto lesivo para su integridad física o psicológica (Gutiérrez de Pineres Botero et al., 2009, pp. 50-51; citado por, Carreta & García, 2021, p. 473).

Este planteamiento permite analizar que el proceso judicial puede convertirse en una experiencia compleja para las víctimas, especialmente cuando las instituciones no cuentan con protocolos adecuados para su atención. En algunos casos, la interacción con funcionarios del sistema judicial puede generar sentimientos de frustración o impotencia si la víctima percibe que su experiencia no es comprendida o que el proceso se centra exclusivamente en aspectos formales del proceso.

Un aspecto especialmente relevante en el estudio de este tipo de victimización es su impacto en grupos vulnerables, como niños, niñas y adolescentes o víctimas de violencia sexual. En estos casos, la repetición de entrevistas, evaluaciones o testimonios puede generar un impacto psicológico significativo, ya que obliga a las víctimas a recordar continuamente experiencias traumáticas.

Para comprender de manera más clara cómo se manifiesta la victimización secundaria en la práctica, el siguiente video presenta un ejemplo explicativo centrado en casos de abuso sexual infantil. A través de una situación ilustrativa, se muestra cómo el contacto de la víctima con diferentes instituciones (como la policía, el sistema judicial o los servicios médicos) puede generar nuevas experiencias de sufrimiento.

Video 1: El fenómeno de la victimización secundaria en el abuso sexual infantil

(Fortalecer Chile, 2012).


Por esa razón, muchos sistemas judiciales han comenzado a implementar medidas orientadas a reducir este tipo de situaciones, como entrevistas únicas grabadas o procedimientos especializados para la toma de declaraciones.  

Desde la criminología crítica, el análisis de la victimización secundaria permite reflexionar sobre las limitaciones estructurales de los sistemas de justicia. Aunque las instituciones tienen la responsabilidad de investigar los delitos y sancionar a los responsables, también deben garantizar que el proceso judicial no genere daños adicionales a las víctimas; esto implica la necesidad de desarrollar políticas públicas orientadas a fortalecer la atención integral a las víctimas y a capacitar a los profesionales que interactúan con ellas.

Asimismo, la victimología contemporánea ha contribuido a promover reformas institucionales orientadas a mejorar la protección de las víctimas. La implementación de protocolos de atención especializados, la capacitación de operadores judiciales y la creación de servicios de apoyo psicológico forman parte de las estrategias que buscan reducir el riesgo de victimización secundaria dentro del sistema de justicia.

De manera concluyente, la victimización secundaria representa un fenómeno complejo que evidencia cómo el daño sufrido por una víctima puede extenderse más allá del delito inicial. El análisis criminológico de este concepto permite identificar las limitaciones del sistema institucional en la atención a las víctimas y platea la necesidad de desarrollar prácticas más humanas, sensibles y respetuosas dentro de los procesos judiciales; comprender esta problemática resulta importante para avanzar hacia sistemas de justicia que no solo busquen sancionar el delito, sino garantizar la dignidad y el bienestar de quienes han sufrido sus consecuencias.

 

Referencias

Carretta, F., & García-Quiroga, M. (2021). Justicia de familia y victimización secundaria: un estudio aplicado con niños, jueces y abogados. Derecho PUCP, (87), 471–497. Recuperado de https://doi.org/10.18800/derechopucp.202102.014

Fortalecer Chile. (2012). El fenómeno de la victimización secundaria en el abuso sexual infantil. [Video YouTube]. Recuperado de https://youtu.be/NtZaK-Jo8Qs?si=spQb4_YAMqUbaNur

Jordà-Mathiasen, E. (2025). The Concept of Secondary Victimisation in Spanish Judgements. Multidisciplinary Journal of Gender Studies14(2), 120–139. Recuperado de https://doi.org/10.17583/generos.16403

UNIR. (2024). Victimización secundaria: ¿qué es y cómo evitarla?. [Ilustración, 1]. Recuperado de https://www.unir.net/revista/derecho/victimizacion-secundaria/


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